Abstracciones, verídicas realidades, la de este original pintor mundialmente admirado.
Potente imaginación creadora, clásico, majestuoso, preciso, esencial.
El coraje, la revuelta, el esplendor del mundo, la nueva belleza. Diez es magnífico. Ni gótico, ni barroco, ni clásico; Diez lleva a sí y resuelve los estilos. Aparece como un atalaje sutil de arte. Capaz de crear una nueva escuela de pintura. Con vehemente búsqueda de la expresión de carácter. Poseedor del secreto de sacar nuestra conciencia del letargo, golpea, extraña y convence; no deja insensible, ya sea el Julio dibujante, como el Diez pintor.
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